sábado, 18 de febrero de 2012

más pi(u)nk que nunca

Cuando pasó tanto tiempo, no hay tiempo para dar explicaciones. Volví. Acá estoy. Estoy viva. Tengo historias para contar, gente a quien criticar, fantasías en las cuales refugiarme. Y lectores que imagino quieren leer algo salido de mi algo aburrido, mi pequeña perspectiva neurótica de este jodido mundo. Porque es un jodido este mundo. El que llevamos en la cabeza (?) y el que percibimos nos viene de afuera. 
No me gusta la ciudad. No me gustan los ruidos. No me gusta el cemento. Me parece antinatural que un árbol tenga que romper una vereda para crecer. Me parecen antinaturales tantas cosas que estoy viendo que no puedo empezar todavía a describirlas. La sociedad lleva a la violencia. Y la violencia está en todas partes. Yo cada día estoy más violenta, por ejemplo. Me molesta que el ruido del colectivo me rompa las pelotas por la ventana. Me molesta ver a la policía haciendo que hace un operativo en frente de mi casa. Me gustan las luces azules que se prenden y se apagan cuando está oscuro. Pienso que estamos todos controlados ahora que tenemos el frenesí de sacar una tarjeta para pagar el colectivo porque sino la vamos a tener que pagar, cuánto? diez pesos, como la comida más barata, una salsa de tomate y unos fideos. Con suerte ponele queso rallado. Estamos convencidos de que el celular es el gps más barato que pudo organizar el sistema para controlar los crímenes, pero los crímenes están cada vez más cerca y son cada vez más monstruosos, entonces nos estamos volviendo cada vez más locos. Estamos todos locos. Es un clishé, pero creo que es más sincero estar encerrado en el Moyano, de una locura acusable, que estar caminando por la calle mirando vidrieras y hablando por teléfono y mostrando la indiferencia del que está acostumbrado a las aberraciones humanas, porque las ve todos los días por la tele y total ya no sabe diferenciar si se relaciona con una pantalla o con un ser humano. Ve seres humanos pero en su mente prefiere hacer zapping y cambiar a un pensamiento más agradable como el color de uñas que se usa este verano. Naranja flúo. 
Oigan, no me excluyo de esta locura humana. Sólo la describo. La denuncio. Esto ha sido tamizado criteriosamente, autocrítica primero. No vengo a dar clases de nada, ni lecciones de moral. Si bien mi fasc - ista- eta docente es bien autoritaria, muy a mi pesar. Es muy fácil llenarse la boca de palabras bonitas. Es más difícil llevar los principios a la práctica.
the end ?
just trash

jueves, 8 de diciembre de 2011

norma

todo este odio.
todo este odio,
  y a quien debo preservar
es a mi:
está
en
mismanos.
todo este odio
y no es contigo.

sábado, 3 de diciembre de 2011

volveré

en este hexagrama había dos figuras, en la montaña el fuego, oculto. no me extrañaba la ocurrencia, sino el cuento que no llegaba a contar como quería que fuera. pensé que soltar era la respuesta acertada. tratando de encontrarle la curva a la existencia me encontré con esa pared de puro chamuyo-chabón.  qué te hacés el gato, turro. el moralista sobre el inconformismo humano de la tortilla rusa. no te la creas-chabón. tu narcicismo y  mi narcisismo ocupan mucho lugar en un solo cuarto de hotel. 

domingo, 6 de noviembre de 2011

divididos por la felicidad

yo quiero ser portadora de un corazón grande. tan grande como mi mejor deseo. tan grande que diluya las mezquindades más pequeñas y a mis demonios. para conquistar esos demonios y ponerlos a mi disposición - o sea usarlos a mi beneficio, como fuerza creadora que emergiera del dolor- tengo que atravesar "pruebas".  paradojas. tengo que afinar la puntería y acertarle a las decisiones, más rápido en menos tiempo. y atravesar las pruebas aunque parezcan, en ocasiones, "ridículas", "una tomada de pelo", "el absurdo mismo", "una burla del destino". es entonces cuando imagino a esos demonios retorciéndose por no querer morir, chillando como un plástico que se quema. hasta que un día encuentre que volví a reir. que volví de la revolución. hasta que un día entienda que cuando pasa ese momento oscuro, viene más luz a mi vida y el corazón es más grande y más fuerte, cada vez más grande, hasta que llegará el día en que lo comprenda todo.   y me diluya en algo más grande.  y pierda el miedo indefinido.  y definitivamente sea certeza.  la certeza de ser portadora de un corazón cada vez más grande. quiero ser un corazón gigante con patas. y brazos. y manos. y

viernes, 28 de octubre de 2011

flechas y rayos

fue un flechazo pronto. quería palabras nuevas. y quería silencios de esos que no se eligen. de esos que nacen sin alternativa porque el placer los ha dejado boquiabiertos, reposados sobre sí mismos. reposados sobre los cuerpos, entre los cuerpos, buscando la mirada, entregando una sonrisa agradecida que lo da todo y ahí fue el flechazo pronto, pero primero fue la electricidad. el rayo de la verdad, el que le vió la cara a dios. cuántas veces. ya perdió la cuenta. porque esas cosas no se cuentan. entonces, empezaron a volverse más sabios los dos, como si juntos hubieran sido alumbrados a un pensamiento nuevo. fue el rayo, fue la electricidad,  fue el silencio.   todo eso y el sabor dulce picante a piel mezclada. y quiero verte pronto. y ya te extraño. pero no es acaso pronto. y qué. y sí. y si. 

martes, 11 de octubre de 2011

cartón lleno



con arnaldo nos conocimos en un antro cerca de la godoy cruz. sonaba música ska y no parábamos de bailar. en un momento, frené porque no daba más y con mi london calling y el cigarrillo para palear la ansiedad, fui a sentarme a un escaparate parecido a una escalera. no buscaba nada, no había mirado a nadie, no tenía ganas de nada que no fuera bailar sola hasta estallar de cansancio y de risa. arnaldo se acercó y amigablemente, empezó una conversación. yo le tomé el pelo al principio y le quise hacer gancho con mi amiga, porque ya lo dije, no me interesaba nada ni nadie, salvo seguir bailando, pero soy una persona amigable cuando estoy contenta. y esa noche estaba contenta. sin embargo, su carta de presentación me interesó. teníamos varias cosas en común -aparentemente- cierta búsqueda artística y espiritual y los años que no vienen solos. al rato, ya estábamos caminando de la mano por la avenida y ya había amanecido. había ciertos detalles que no son casuales a esta altura de la vida, que hacen soñar un poco más allá del ahora. ciertos detalles que toman relevancia cuando dos personas se encuentran, y yo creía que se trataba de un posible encuentro. pero por las dudas, acostumbrada como estoy a los desencuentros y a levantar defensas que se llaman por las dudas, de autopreservación, me quedé quieta y no creí. y sin embargo, pensé, tal vez esta vez, quién te dice... estas cosas llegan cuando menos se las esperan. y también pensé, pará acá. 
en esa quietud del mientras tanto y con cierta prudencia aprendida a los golpes, me concentré en lo que me tenía que concentrar. pero arnaldo, seguía llamando y decía que quería verme cada una de las veces. yo trataba de estar tranquila, centrada en lo importante, hasta que en una de esas veces...

- tenés que saber algo.
- la pucha... sos casado? gay? tenés hijos? sos dealer? te busca la policía?
- pará! no. tenés que saber que está en mis planes irme a vivir a israel. mi familia está allá. 
- y cuándo?
- no sé... primero tengo que construir ciertas cosas acá. 
- entiendo. me imagino que lo que querés construir es pensando en que tu familia crezca cerca de tu familia. 
- si. 
- y decime, arnaldo, disculpame que sea tan directa, creo que te va a incomodar la pregunta porque me incomoda preguntarlo, pero necesito saber: la mujer que elijas para formar una familia tiene que ser judía? 
- sí. si yo pudiera elegir, sí. sería más fácil todo. aunque ciertas cosas no se eligen...
- sienten sé.