martes, 27 de febrero de 2007

Rápido Repaso Biográfico

Nací en Capital Federal a comienzos de los ochenta, a fines del invierno. Soy la primer hija, la primer nieta y la primer sobrina de parte de mis dos familias: materna y paterna. Mis papás están divorciados desde hace unos años, y separados desde hace más. Tengo dos hermanas pocos años más chicas que yo. En este momento stamoas viviendo juntas. Me crié en una ciudad al noroeste del Gran Buenos Aires, con casas bajas, verdes jardines, varios perros y grandes familias católicas. Mi niñez y mi adolescencia las pasé en el mismo colegio privado de educación laica de la zona. Mi nieez en una casa, mi adolescencia en otra, de uno y del otro lado de las vías del tren respectivamente, en la misma ciudad. Una niña temerosa y susceptible. Una adolescente inhibida y conflictiva, que guardaba celosamente una bomba de tiempo en su interior. Puedo decir que estuve perdida, o al menos, desorientada. A los 14 años, mis primeras borracheras. A los 15 años, llega el vegetarianismo. A los 16 años, un tatuaje mariposa y una rutina exhaustiva de caminatas interminables. A los 17 años, y habiendo recién comenzado lo que fue mi primer noviazgo y el comienzo de mi último año de la secundaria, nos vamos a vivir con mis hermanas y mi mamá a Coppel, TX. A los 18 años volvemos de la inhóspita USA directo a a mi ciudad natal sin escalas. Termino el secundario rindiendo las últimas materias libres a distancia. Y "justo a tiempo" empiezo a estudiar Letras, pero me cambio a Trabajo Social y termino estudiando lo que ahora, Psicología, todo en un año. (más que una carrera necesitaba un analista) Alternando entre la casa de mamá y la casa de papá, trancurren mis veintialgo tranquilamente aparentemente: novio, amigos, facultad, familia; sin embargo, en el fondo me siento dormida y aletargada en la comodidad incómoda de siempre. A los 22 años me peleo definitivamente con mi novio de ese momento luego de cinco años de relación y de casi toda una vida de conocernos, me alejo de mi ciudad natal y de mi grupo de amigos, inicio una nueva relación que insertada en este momento de mi historia y de su historia, resulta un cóctel explosivo, empiezo a trabajar, me mudo a Capital Federal con mi papá y se viene la crisis vital más fuerte que tuve en mi vida (recuerdan la bomba de tiempo...): se llama despertar y te podés deprimir. Entre pastillas y análisis y una relación complicada, de un día para el otro me quedo sin trabajo, sin pareja, sin facultad, sin amigos, sin paz interior. Y más perdida y sola que nunca. De a poco busco y encuentro fortaleza para encarar la vida. Sin embargo, luego de seis meses de no verlo, me reencuentro con ese amor complicado en una esquina concurrida de Barrio Norte y mi vida ingresa en el caos nuevamente. Esa es otra parte que contaré más adelante. Mentiras, engaños, desilusiones, peleas, convivencia y mucho crecimiento interior, porque a los golpes te hacés fuerte y el corazón se cura eventualmente. Lo que al principio me devastaba, ahora me lo tomo con soda y hielo. Intentamos que funcionara, pero lentamente nos fuimos desgastando. En el medio nos dejamos de ver y volvimos, con la suerte de que ya no sentíamos lo mismo. Ahora estoy sola en términos de pareja, estudiando para rendir una materia, Psicopatología, que vengo arrastrando desde hace años, junto con estas últimas historias amorosas. Estoy trabajando de algo que no me gusta, pero me permite pagar mis gastos y hacer otras cosas que sí me dan satisfacción. Sigo en terapia, en busca de mis deseos. Siento y sé que estoy cerrando un ciclo para comenzar otro ciclo nuevo. A mis tiempos. Sé que el tiempo cura y nos da una perspectiva alivianada de lo que nos puede causar dolor hoy. Estoy cansada, harta de estar mal, quiero aproximarme a una felicidad posible. Esto creo que es un signo de madurez, y también creo que no hubiera sido posible este aprendizaje si no hubiera atravesado el umbral del dolor.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué loco, no? ...
y pensar que un mes después de haber empezado el año, pensaste, viste, deseaste y proyectaste esto...
y ahora faltando un mes para terminarlo, lograste mucho de aquello...

GRACIAS! por compartir tu esencia, con apertura y valor.

Clotilda

Tálamo e Hipotálamo dijo...

incómoda comodidad. las vías. los novios. las pills. empezamos por el comienzo, seguiremos por el fin.

alfie.